Opinión, politica

¿Acoso al pueblo?

acoso javier barvero

Hablar, a estas alturas, de la incontinencia verbal de Fernández Díaz, no tiene nada de novedoso, ni aporta nada que no hayamos sido capaces de percibir desde hace tiempo: que hemos estado siendo gobernados por la derecha más recalcitrante y rancia de este país. El Partido Popular, que en su día relevó a la UCD de Suárez, como un partido capaz de constituirse en una derecha moderada a “la francesa”, ha demostrado, o ha permitido, que lo dirijan los herederos del franquismo, aquellos que encarcelaron, y condenaron a muerte a tantos españoles. Los defensores de la represión, del catolicismo impuesto, de la censura y de la sinrazon, de la España negra, en una palabra. ¿Cómo pueden hablar de democracia los que no creen en ella? Y no se conforman sólo con eso, sino que, además, se permiten el lujo de dar lecciones – serán lecciones de la “democracia orgánica” aquella, que se inventaron.

En su última aparición ante los medios – sus medios – el señor Fernandez Díaz – que se está prodigando especialmente en la prensa, para convencernos de lo pernicioso que sería un pacto PSOE-Podemos, augurándonos las siete plagas y el fuego eterno de los infiernos – compara los sucesos que se produjeron el pasado martes por un grupo de policías antidisturvios contra Javier Barvero, con los escraches que la población ha llevado a cabo contra algunos de los dirigentes políticos. Pues mire – mire usted, que diría su jefe – señor Fernández, la primera y principal diferencia estriba en que no es lo mismo protestar que acosar, exigir que insultar, hacer ruido, que golpear. Claro que, es comprensible, puesto que ese grupo de policías está acostumbrado precisamente a eso, a golpear. Item más, ese corpúsculo de individuos, que, hipotéticamente, tiene que servir a la ciudadanía, y a la que se le propone para desarrollar otras funciones dentro del cuerpo, mantiene una clara ideología cuando grita “rojos de mierda”, luego patentemente claro deja que su disposición no es estar al servicio de los ciudadanos como se requiere de estos profesionales, sino de servir a otros fines muy distintos. En mi opinión, una vez que se investigue quiénes son los autores de semejante desatino, debe abrirseles expediente y expulsarlos del cuerpo. La policía no debe albergar individuos como estos. Cada cual tiene derecho a mantener las ideas que le de la gana y a expresarlas libremente, pero las instituciones están para servir al pueblo.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s