Opinión, politica

La tristeza de un gobierno triste

tristeza

Cuando he visto a Mariano Rajoy, rodeado de las caras de sus ministros, se me ha venido a la memoria la descolorida imagen en blanco y negro de los ministros del franquismo. Una estampa lúgubre, casi tétrica, de hombres con trajes y corbatas negras, y camisa blanca. Eso sí, en aquel entonces no había mujeres.

La cara de estreñido de Montoro. El rostro amargo de  De Guindos. La faz demacrada de Bañez. La sonrisa falsa de Cospedal… Todos emanan tristeza, amargura, resentimiento y soberbia.

Se han estado pavoneando y sacando pecho de que, gracias a ellos, hemos salido de la crisis. Si fuese así, si esos datos fuesen ciertos, ¿no saldrían con otro rictus? ¿No emanarían alegría sus rostros? Pero es su gran mentira. Ellos saben perfectamente que la crisis ha sido un instrumento que ha proporcionado más riqueza a los ricos, mayor pobreza a los pobres, y la debacle de las clases medias. Es imposible sonreír y transmitir alegría ante tales despropósitos, incluso siendo un desalmado.

Hay algo, además, que atormenta mi pensamiento. Es esa idea, o esa imagen del español alegre, el que es capaz de reírse de su propia desgracia. El que hace chistes de los episodios más siniestros. El que se mofa de sus miserias. Es esa una alegría para tapar el dolor, la amargura y la rabia. Porque el dolor, la amargura y la rabia, tienen que poder escapar por alguna parte. Si se contienen, acaban con el individuo. En el fondo, en el interior más profundo, existe una honda tristeza. Es la tristeza a la que nos arrastra la tristeza de un gobierno triste, sin ilusión, sin esperanza, sin ideas, sin nada nuevo que transmitirnos, sin nada que aportarnos, sino sólo la mediocridad y la estafa, y los continuos insultos a nuestra inteligencia, y el atraco permanente a los caudales públicos.

Y la tristeza más amarga es hacer consciente que ese gobierno siga siendo apoyado por españoles tristes, que luego se ríen con los chistes que se crean sobre lo amargo de esa tristeza.

No es malo hacer chistes, no lo es reírse uno de uno mismo, pero ¿cuándo vamos a cambiar algo, para no tener que hacer tristes chistes sobre nuestra triste situación de dolor y de tristeza?

Si te ha resultado interesante, compártelo en tus redes.

También puedes seguir mi blog. Recibirás un e-mail con cada nueva entrada.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s