Opinión, politica

Lotería de Navidad o el día de la salud

loteria

La lotería, el premio gordo, es la historia de un sueño que retorna cada 22 de diciembre. Anhelos depositados en un pedazo de papel con unos números impresos en él. La fantasía de muchos, el delirio de unos pocos, ¡el desencanto de tantos!

Paralela, y también, perplejamente, la lotería es ese premio que a una inmensa mayoría le está tocando todos y cada uno de los días, sin que lo haya hecho consciente:

Cada vez que nos despertamos y podemos levantarnos de una mullida cama.

Cada vez que accionamos al interruptor de la luz, y la luz se enciende.

Que abrimos un grifo y sale agua.

Que presionamos el interruptor del calefactor o de la caldera y, al poco, advertimos que la habitación está caliente.

Cada vez que nos sentamos a la mesa y tenemos con qué alimentarnos y con qué alimentar a nuestros hijos.

Cada vez que miramos a nuestro alrededor y contemplamos que nuestros seres queridos, y nosotros mismos, gozamos de buena salud.

Cada vez que levantamos un teléfono y podemos conversar con alguien.

Y sobre todo, y fundamentalmente, cada vez que nuestro viaje por la vida, lo hacemos acompañados de seres queridos.

Sin embargo, seguimos depositando nuestra ilusión en un billete, ese espejismo que nos traerá el codiciado dinero, ese monstruo al que se le rinde pleitesía y que es capaz de carcomer los cimientos de una sociedad, de una familia, de un individuo.

Sólo cuando descubrimos que nuestro número no ha sido agraciado, pronunciamos esa frase que ya forma parte de la tradición histórica del 22 de diciembre: “lo importante es tener salud”, y, claro, por ello, y con especial sorna, le hemos asignado ese nombre a este día: “el día de la salud”, como un chiste que demuestra lo alejados que estamos de la realidad de nuestro entorno y del mundo que nos rodea:

Que existen individuos hacinados en las fronteras, esperando que les concedan refugio, porque han bombardeado su país y les han abandonado a su suerte.

Que existen familias que no pueden calentarse porque no pueden hacer frente a la factura de las compañías eléctricas, donde existen directivos que ingresan centenares de miles de euros anuales.

Que existen personas que han sido desahuciados de sus viviendas.

Que hay niños que no tienen qué comer.

Que hay compatriotas que se han visto en la necesidad de abandonar nuestro país, buscando un trabajo digno.

Que existen enfermos que no consiguen que el gobierno les facilite la medicación que salvaría sus vidas.

¿Cuándo les va a tocar la lotería a ellos, que no desean miles de euros, sino refugio, alimentos, su casa, un trabajo con el que ganarse la vida, su medicación? Esa lotería no toca nunca, porque hay que alimentar el sistema. Y el sistema es que llegará otro 22 de diciembre, donde la gente depositará sus ilusiones en un billete, que, generalmente, nunca toca.

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s