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Lo que no vale para ti, sí vale para mí y otras estupideces del día

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El día que cayó Andalucía

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¡Qué nadie se rasgue las vestiduras!

¡Qué nadie se rasgue las vestiduras! Las condiciones de Vox para apoyar un gobierno de derechas en Andalucía, no son nada no esperado. Su programa electoral ya venía, de serie,  con esas propuestas, y como tienen la llave para otorgar o no la gobernabilidad de la comunidad, pues se hacen fuertes. La ultraderecha es así, no negocia, impone. Es el fascismo: ordeno y mando, y eso es lo que nos espera de prosperar el crecimiento de este tipo de formaciones políticas.

Rechazan las leyes contra la violencia machista porque consideran que es apoyar el feminismo, y odian el feminismo. El machismo odia el feminismo, porque no toleran la igualdad, en ningún sentido, y la mujer, que para ellos es una pieza débil, no pueden considerarla igual que el hombre. Son individuos del siglo XXI con un cerebro de australopithecus.

Sencillamente puedo decir que:

Si eres mujer y has votado o vas a votar a Vox, eres idiota.

Si eres padre, tienes hijas, y has votado o vas a votar a Vox, eres imbécil.

Si eres abuelo, tienes nietas y has votado o vas a votar a Vox, eres tonto.

Si eres hombre, te consideras constitucionalista, crees en los valores democráticos y has votado o vas a votar a Vox, eres un incongruente.

Y también que no existen soluciones simples para problemas complejos. Las propuestas de Vox son el verdadero populismo. Que no tienen nada que ver con las propuestas y soluciones de Podemos, como se ha querido vender desde la maquinaria manipuladora mediática de este país, con objeto de confundir a una población que carece profundamente de cultura política y se deja llevar por la visceralidad, y por titulares sensacionalistas.

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Otra carta a Susana Díaz

Sra. Díaz:

No es la primera vez que le escribo, aunque estoy seguro de que, el hacerlo una vez más, no va a conseguir que usted lo lea, y en menor medida que me responda. Da igual, el domingo responderán las urnas, y las urnas, a pesar de su cocinado de las encuestas es más que probable que le propicien un batacazo electoral sin parangón en su califato. Al menos, yo lo espero. No lamento decírselo, por varias razones que, a continuación, paso a exponerle:

Porque no han hecho nada por Andalucía, salvo robarle a la ciudadanía con la estafa de los ERES.

Porque, en una comunidad tan deprimida como la que usted gobierna, no puede consentirse que no acepten propuestas de reducción de sueldo de los diputados autonómicos. Ni siquiera tienen la dignidad de predicar con el ejemplo.

Porque usted, y sus adláteres, se mantienen en la política desde tiempos inmemoriales, convirtiendo lo que debería ser un servicio a los ciudadanos, en una profesión de considerable lucro y escaso esfuerzo.

Porque se mantienen los niveles de pobreza de hace cinco años.

Porque la perpetuidad en el poder no puede jamás garantizar un cambio, sino la continuidad, que es lo mismo que decir la miseria, el desempleo y la precariedad.

Porque pactaron y aún se plantean continuar pactando con un partido como Ciudadanos, referente de la derecha más recalcitrante.

Porque a usted le importa una higa Andalucía, y únicamente piensa en dar el salto a la política nacional, en el momento en que consiga morder la yugular de su compañero – ¿compañero? – Pedro Sánchez.

Porque le avalan individuos como Felipe González o Alfonso Guerra, esperpentos de un partido que quiso ser izquierda y que fue un utensilio en manos de la derecha.

Por todo ello, y por muchas cosas más que, más que por respeto, por la ley mordaza que su partido aún no ha tenido a bien retirar de nuestro orden jurídico, espero que las urnas le griten en la cara que no es deseada en Andalucía, y que si se ve obligada a pactar, tenga que hacerlo con la izquierda, la que representa a los ciudadanos que sufren las consecuencias nefastas de sus políticas, que son una mayoría, aunque, como ya sabemos, ustedes se hayan tomado mucho tiempo, y aquí, sí, esfuerzo, y dinero, en confundir a la población, con el único objetivo de mantener su statu quo.

 

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La manipulación en los pactos de gobierno de Andalucía

Traslado  a este, mi blog, lo que he publicado en www.roostergnn.com

Como no podía ser de otro modo, vengo escuchando, de un tiempo a esta parte, toda una suerte de comentarios, argumentos, exposiciones y consejos acerca de la investidura de Susana Díaz en el Parlamento Andaluz, una vez concluidas las elecciones autonómicas. El hecho en sí no tiene demasiada consideración, es absolutamente normal y propio de un estado que, se supone, democrático. Que se opine, se argumente, se discuta, se exponga es enriquecedor y necesario.  Lo que, sin embargo, sí me sorprende, son las defensas airadas que ciertos periodistas abanderan, en cuanto a las condiciones que, determinadas formaciones políticas, han exigido para apoyar la mencionada investidura. Y, aunque es algo que ya uno viene asumiendo desde hace tiempo, no deja de producir una amarga decepción y desencanto en cuanto a la concepción de que el periodismo cada vez es menos libre y, salvo honrosas excepciones, se pliega a los designios y mandatos de las parcelas de poder que los sostienen.

Como sucede habitualmente, todo termina circunscribiéndose a los temas de legalidad, legitimidad y constitucionalidad, para defender a ultranza la presencia en dicho parlamento de los señores Griñán y Chaves. Olvidan, siempre olvidan, la cuestión política y, lo que es peor, las normas no escritas que dictan la ética y la moral que, no por no estar reflejadas en documento alguno, dejan de tener un valor no igual, sino, a mi juicio, mayor, que las que rezan en los aparatosos e indescifrables libros de leyes.

Dos, al menos dos, a mi entender, deberían haber sido razones suficientes para que dichos  próceres de la política no se hubieran presentado a los recientemente celebrados comicios. La primera, y casi prioritaria, es que estos dos parlamentarios y dirigentes del partido llevan instalados en la política desde la época de la transición, estableciendo lo que debería ser un servicio público a los ciudadanos, en un modus vivendi; y la segunda que, estando bajo el cristal de la sospecha, deberían haber despejado todas las dudas al respecto, antes de continuar pretendiendo ser representantes de nadie.

Por último, indicar a todos esos comunicadores de la prensa doblegada a los poderes económicos y políticos, que tan legítimo, constitucional y legal es presentarse a unas elecciones, arrogarse la presunción de inocencia y solicitar la comparecencia voluntaria, prescindiendo del aforamiento político, como la exigencia de condiciones para votar o no votar una investidura, puesto que las formaciones políticas que se niegan a apoyar un gobierno por la presencia de esos diputados, no están haciendo sino respetar la voluntad de los ciudadanos que les han votado y ser fieles a los compromisos que han adquirido con ellos, lo que no puede decirse de la actitud que mantienen otros partidos.

9 de abril de 2015

vichamsan

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Reflexiones sobre los resultados de las elecciones andaluzas

Traslado  a este, mi blog, lo que he publicado en www.roostergnn.com

Titulo mi post “Reflexiones sobre los resultados de las elecciones en Andalucía” porque la palabra análisis me resulta muy seria. Analizar es  poder obtener conclusiones mediante el estudio de una serie de datos y con una serie de métodos de los que yo, en este instante, no dispongo. Pero reflexionar sobre ello, si puedo, con la mera observación de los hechos y cierto juicio crítico.

Es curioso que, por doquier, se hable de ganar y de perder, y, en especial, cuando el infinitivo verbal se aplica directamente a los cabezas de las listas electorales que se enfrentaban en los comicios. A parte de curioso, puede resultar casi ofensivo, porque realmente, quien gana o pierde no es un candidato, sino los ciudadanos que lo han apoyado, o, al menos, así debería ser, en un proceso democrático. Pero, en este país, adolecemos de esa tendencia a simplificarlo todo, y a reducir algo tan serio como la gobernabilidad de una región durante un período de cuatro años, a una rivalidad entre tres, cuatro, o cinco individuos. Esto es lo que destilan la mayoría de los medios, esto es lo que transmiten a la población, y unas elecciones parecen convertirse en un encuentro de fútbol en el que gana o pierde el partido al que somos más efectos. ¡Qué vergüenza sigo sintiendo de este modo de interpretar la democracia! El Parlamento Andaluz se ha fraccionado en cinco formaciones políticas, desbaratando la tendencia de dos partidos mayoritarios que durante muchos años se han estado repartiendo el poder en toda la nación, y continuamos escuchando los mismos argumentos de ganadores, perdedores, pactos, etc.

A nadie le he escuchado comentar nada  acerca de la abstención, mayor del treinta por ciento. Se analizan los posibles acuerdos entre las distintas formaciones, las diferentes formas de gobierno posibles, pero nadie se ha detenido a pensar en el dato de la abstención. ¿No sería interesante hacer un estudio de a qué se debe esta situación?¿Por qué un nada desdeñable grupo de ciudadanos decide no acudir a votar?¿A nadie le preocupa esto?¿Los que no han votado son individuos a los que les da todo igual, todos?¿Los que no han votado son individuos que no se sienten representados por ningún partido, todos?¿Los que no han votado son personas que no tienen ninguna fe en el sistema, todos?¿Los que no han votado son ciudadanos apáticos, todos? Pero, ese grupo abstencionista, alcanza un porcentaje mayor que el que ha obtenido la mayoría de los partidos políticos que se ha presentado a los comicios. Sinceramente creo que el estudio de la abstención sería un estudio interesante, mucho más que el de los pactos o acuerdos de gobierno que se van a derivar ahora.

24 de marzo de 2015

@vichamsan

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